NO TODO SE RESUELVE TENIENDO LA RAZÓN

Miercoles 21 de octubre del 2026

«La respuesta suave calma la ira, la palabra hiriente aumenta el furor».(Proverbios 15, 1)

MI REFLEXION:

A veces nos aferramos tanto a demostrar que tenemos la razón, que olvidamos algo mucho más importante: cuidar la paz, respetar los sentimientos y no herir a quienes nos rodean.  No todas las diferencias necesitan convertirse en discusiones, ni todas las palabras merecen una respuesta. Hay momentos en los que callar es prudencia, escuchar es humildad y reconocer nuestros errores es una muestra de grandeza.

La verdadera madurez no consiste en ganar todas las discusiones, sino en aprender a actuar con sabiduría, incluso cuando tenemos motivos para molestarnos.  Antes de responder, pensemos: ¿quiero solucionar las cosas o simplemente quiero tener la última palabra?  Que nunca nuestro orgullo sea más grande que nuestra capacidad de amar, comprender y vivir en paz.

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