Viernes 9 de octubre del 2026
«El Señor te protegerá de todo mal; él protegerá tu vida. El Señor te cuidará en el hogar y en el camino, desde ahora y para siempre» (Salmo 121:7-8)
MI REFLEXION:
Hay una paz muy especial en saber que tenemos un Padre que nos ama, nos escucha y nunca se olvida de nosotros. Cuando caminamos de la mano de Dios, fortalecidos en la fe y perseverantes en la oración, aprendemos a vivir con confianza, aun cuando no sabemos qué nos espera mañana.
Dios es nuestro refugio, nuestra fortaleza y nuestro protector. Por eso, pongamos en sus manos nuestra vida, nuestros hijos, nuestros hogares y a todas las personas que amamos. Pidámosle que envíe a sus ángeles para que nos acompañen y guarden nuestros caminos. No significa que nunca enfrentaremos dificultades, sino que podemos atravesarlas con la certeza de que no estamos solos y de que siempre podemos encontrar amparo en su amor.
Qué hermoso es descansar el corazón en esta promesa: mi guardián no duerme, mi Dios nunca me abandona! Que hoy y siempre el Señor nos cubra con su protección, guíe nuestros pasos y haga de nuestros hogares un lugar de paz, amor y bendición, alejando toda presencia dañina que pueda tentar contra nosotros. Amén.