LO QUE PERMITIMOS TAMBIÉN NOS ENSEÑA

Miercoles 30 de septiembre del 2026

“Poner límites no es dejar de amar; es aprender a amarnos también a nosotros mismos.”  (anónimo)

MI REFLEXION:

A veces nos preguntamos por qué ciertas personas nos lastiman, por qué permitimos situaciones que nos hacen daño o por qué seguimos aceptando aquello que sabemos que no nos hace bien.  Y quizás la pregunta también debería ser: ¿qué me está enseñando todo esto?

Porque cada vez que permitimos que alguien sobrepase nuestros límites, que minimice nuestros sentimientos, que nos falte al respeto o que nos haga sentir menos, estamos aprendiendo algo sobre nosotros mismos: dónde necesitamos poner un límite, qué debemos sanar y qué ya no estamos dispuestos a aceptar.  Ser buenos, comprensivos y amorosos no significa permitirlo todo. También es amor decir: “Hasta aquí.”  Es amor propio alejarnos de aquello que nos roba la paz. Es sabiduría entender que perdonar no siempre significa volver a permitir lo mismo.  Dios nos enseña a amar, pero también nos da discernimiento para reconocer aquello que debemos soltar. 

Que hoy aprendamos de lo que hemos permitido, no para culparnos por el pasado, sino para hacerlo diferente en el presente.    Porque cada límite que aprendemos a poner es una forma de decirle a nuestra alma: también tú mereces cuidado, respeto y paz.

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