Lunes 14 de septiembre del 2026
“Todo tiene su momento, y cada cosa su tiempo bajo el cielo.” (Eclesiastés 3,1)
MI REFLEXION:
Dios tiene un tiempo que no siempre coincide con el nuestro. Hay momentos en la vida en los que sentimos que nada está saliendo como lo habíamos planeado. Esperamos una respuesta que no llega, un proyecto que no avanza, una puerta que se abra, un resultado que deseamos con todo el corazón… y comenzamos a preguntarnos: ¿Por qué? Pero quizá necesitamos recordar que no todo lo que se detiene está perdido y no todo lo que tarda está negado.
A veces Dios está trabajando en silencio, acomodando piezas que nosotros todavía no podemos ver. Lo que hoy parece un retraso, mañana puede convertirse en protección. Lo que hoy parece un fracaso, puede estar redirigiéndonos. Y esa puerta que tanto deseábamos abrir quizá no era la puerta que Dios tenía preparada para nosotros.
Estar en Orden Divino es aprender a confiar aun cuando no entendemos lo que está sucediendo en nuestra vida. Es hacer nuestra parte, mantener la fe y permitir que Dios acomode los tiempos, las personas, las circunstancias y los caminos. Porque cuando dejamos de querer controlar cada resultado y comenzamos a confiar en el plan de Dios, descubrimos algo maravilloso: Quizás nuestra vida no está fuera de orden, simplemente está siendo ordenada por Dios, ósea todo está poniéndose en un Orden Divino. Tu solo confia!!!