SEPULCROS BLANQUEADOS

Martes 2 de septiembre del 2026

«¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, pues sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen bonitos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia!» (Mateo 23:27)

MI REFLEXION:

Hay noticias que no solo indignan; también nos hacen reflexionar profundamente sobre el ser humano.  Cuando alguien utiliza la Fe, la Palabra de Dios y una apariencia de santidad para esconder detrás de ellas abuso, maldad o malas intenciones, estamos frente a algo que Jesús denunció con mucha fuerza: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, pues sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen bonitos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia!” (Mateo 23:27)

Recientemente 14 menores fueron rescatados y el caso está siendo investigado por presunto maltrato, aislamiento y trabajo forzado.  La investigación todavía está en curso, por lo que conviene hablar de presuntos hechos y no dar por sentada la culpabilidad de nadie.   Se encuentra supuestamente implicado nada más y nada menos que un Pastor de una Iglesia Evangélica, que los tenía allí secuestrados.   Waoo que mal me ha caído esta noticia, que impotencia siento ante los farsantes, los hipócritas, los mentirosos.   Me ha dolido mucho esto por tratarse de menores inocentes.

Hablar de Dios no nos hace buenos; vivir como Dios nos enseña, sí.  Podemos vestirnos de Fe, hablar de amor, predicar, orar y mostrar una imagen intachable ante los demás… pero Dios no mira solamente lo que mostramos por fuera.  Dios conoce lo que verdaderamente llevamos dentro.  La verdadera Fe no se utiliza para dominar, manipular ni esconder la maldad.  La verdadera Fe protege, ama, sirve, dignifica y jamás se aprovecha del vulnerable.  No permitamos que quienes utilizan a Dios como máscara nos hagan perder nuestra Fe.  Al contrario, aprendamos a reconocer que la Fe verdadera no necesita aparentar: se demuestra con nuestras acciones.  Porque al final, podemos engañar a muchos con lo que aparentamos…pero nunca podremos engañar a Dios con lo que somos.

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