Martes 1 de septiembre del 2026
El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad; el Señor es bueno con todos, es cariñoso con todas sus criaturas. (Salmo 144)
MI REFLEXION:
Hay momentos en la vida en los que podemos sentirnos débiles, confundidos, cansados o incluso indignos de recibir cosas buenas. Pero este hermoso Salmo 144, nos recuerda quién es Dios: clemente, misericordioso, paciente y rico en amor.
Dios no mira nuestras caídas para condenarnos, sino para ayudarnos a levantarnos. No se apresura a castigarnos; nos espera con paciencia, nos abraza con misericordia y nos da nuevas oportunidades para comenzar otra vez. Por eso, cuando la vida se vuelva difícil, no pierdas la esperanza. Cuando sientas que has fallado, no te alejes de Dios. Y cuando no encuentres respuestas, recuerda que su amor sigue presente, aun en medio del silencio.
Somos sus criaturas y Él nos ama con un amor que no depende de nuestros aciertos ni de nuestras circunstancias. Hoy confía, respira y sigue adelante. Dios es bueno, Dios es paciente y Dios permanece a tu lado. Y recuerda: Cuando todo parezca incierto, recuerda que el amor de Dios nunca cambia.