Jueves 2 de julio del 2026
«Entonces dijo al paralítico: «Ponte en pie, coge tu camilla y vete a tu casa.» Él se levantó y se fue a su casa.» (Evangelio según Mateo)
MI REFLEXION:
Hay momentos en la vida en los que el dolor, el miedo, las decepciones o las pérdidas nos dejan paralizados. A veces no son nuestras piernas las que no pueden caminar, sino nuestro corazón, nuestra fe o nuestros sueños.
Hoy apoyados en el Evangelio de San mateo, donde vemos que la voz de Jesús sigue resonando con la misma autoridad: «Ponte en pie, coge tu camilla y vete a tu casa.» No solo le estaba devolviendo la salud a aquel hombre; le estaba devolviendo la dignidad, la esperanza y la oportunidad de comenzar de nuevo. Quizá la «camilla» que debes cargar representa aquello que Dios ya te permitió superar. No para vivir atado al pasado, sino para recordar que Su poder fue mayor que tus heridas.
Te invito a que lleves esto a tu vida. Hoy, el Señor también te invita a levantarte. No permitas que el temor, la tristeza o las circunstancias definan tu destino. Cuando Dios da una orden, también concede la fuerza para obedecerla. Levántate, Dios aún tiene propósito para tu vida. Recuerda que todo es perfecto, y que todo obra para bien.