Lunes 29 de junio del 2026
«Busqué al Señor, y Él me respondió; me libró de todos mis temores.» (Salmos 34:4)
MI REFLEXION:
Vivimos tiempos de incertidumbre. En estos días, las noticias, los problemas y aquello que no podemos controlar pueden llenar nuestro corazón de ansiedad y robarnos el descanso. Sin embargo, el salmista nos recuerda una gran verdad: cuando buscamos al Señor y ponemos nuestras cargas en Sus manos, Él trae paz a nuestra alma. Como dice el Salmo 33: “El Señor me libro de todas mis ansias”
Antes de dormir, entrega a Dios tus preocupaciones. Confía en que Él vela por ti y envía a Sus ángeles para guardarte. Quizás hoy, mañana los problemas sigan ahí, pero tú despertarás cada día, con un corazón fortalecido porque el Señor habrá cuidado de ti durante la noche y el día.
No permitas que la ansiedad tenga la última palabra. Deja que la paz de Dios abrace tu corazón.