Miercoles 27 de mayo del 2026
“Porque caminamos por fe y no por vista.” (2 Corintios 5:7)
MI REFLEXION:
A veces la vida nos enfrenta a diagnósticos que llenan el corazón de angustia y miedo. Ver a un familiar enfermo duele profundamente, pero aun en medio de la incertidumbre, la fe nos sostiene. La fe no ignora el dolor, la fe decide confiar en que Dios tiene el control. Mientras los médicos hacen su parte, nosotros creemos en un Dios que sana, restaura y obra milagros.
Hoy más que nunca necesitamos mantener la calma, orar, esperar y confiar ante cualquier situación que tengamos que nos quite la paz. Porque, aunque el panorama parezca difícil, Dios sigue siendo el Médico de médicos. No dejemos que el miedo apague nuestra esperanza.
Recuerda que donde termina la fuerza humana, comienza el poder de Dios. Solo acogidos a la voluntad de Dios.