Jueves 30 de enero del 2020
Pero tiene que pedir con fe, sin dudar nada, porque el que duda es como las olas del mar, que el viento lleva de un lado a otro (Santiago 1:6)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
En la turbulencia, en la tempestad es ahí donde se mide la fe, cuando todo está oscuro, la fe es como esa lámpara que ilumina en la peor oscuridad. Fe es mirar el horizonte a través de la montaña. De seguro que entre todos los que ahora mismo están recibiendo y leyendo este mensaje, hay muchos que en Fe piden algo al Señor, oran mucho por eso. Pero que pasa a veces? que no dejamos que sea Dios que actúe, y muchas veces queremos acelerar las cosas olvidando que debemos dejar que las cosas sucedan en el tiempo del Señor.
Decimos que creemos en Él, sin embargo a veces dudamos, nos ponemos tristes y nos desesperamos; En otros casos los que dicen ser servidores del Señor, personas de Fe, desde que se les presenta una prueba, están entristecidos, desanimados, pierden las fuerzas, la Esperanza y la alegría, y hasta dudan. Pregunto: y dónde está tu Fe en esos momentos? No dices que tu eres una persona de Dios? (Reflexiona como anda tu Fe)
Hoy en este día, vamos a revisar cómo anda nuestra confianza en el Señor, vamos a pensar si verdaderamente creemos en Él. A la vez, pidámosle que a través de la luz de su Espíritu Santo, nos llene de mucha Paz, nos regale el Don de Conocimiento, nos de discernimiento, sabiduría y claridad, y que nos permita cada dia poder depositar de corazón todas nuestras cargas, nuestras vidas al Señor, esperando pacientemente en sus respuestas y no queriendo acelerar las cosas. Yo puedo darles de testimonio que cuando se espera con Fe ciega en el Señor, las cosas llegan, sus promesas se hacen reales. Mientras otros dudan a mi alrededor, yo confió en el Señor. Y tu? Verdaderamente confías ciegamente en el Señor?
Herman@, solo te digo: Confia, confia, confia, descansa en El. Cierro con esta linda canción, que va muy acorde a mi reflexión de hoy «Puedo confiar»