Jueves 10 de septiembre del 2026
Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.” (Mateo 5, 9)
MI REFLEXION:
Vivimos tiempos en los que pareciera que hemos ido perdiendo el valor de la vida, del respeto, de la honestidad y del amor. Una vida puede terminar por un celular en un atraco, una infidelidad puede destruir una familia o pareja, la corrupción puede convertirse en una forma de enriquecerse y, poco a poco, vamos violentando todo aquello que debería sostener nuestra sociedad: la paz, el orden, la comunicación, la confianza y el respeto. Pero la violencia no siempre lleva un arma. También existe cuando herimos con palabras, cuando engañamos, cuando traicionamos, cuando actuamos con egoísmo o cuando dejamos de ser honestos.
Por eso, hoy no solo pidamos que termine la violencia en nuestras calles. Oremos para que Dios transforme nuestros corazones, porque una sociedad cambia cuando cada uno de nosotros decide comenzar por sí mismo. Que volvamos a elegir la paz, la honestidad, el respeto, el diálogo y el amor. Que nunca nos acostumbremos al mal ni pensemos que nada podemos hacer. Oremos por nuestra República Dominicana….
Señor, ponemos en tus manos nuestra República Dominicana. Protege a nuestro pueblo de toda violencia, odio, corrupción y maldad. Toca nuestros corazones y enséñanos a vivir con honestidad, respeto, justicia y amor. Danos gobernantes con sabiduría e integridad, familias unidas en la fe y una sociedad donde la vida sea valorada y respetada. Cubre nuestra tierra con tu paz, Señor, y ayúdanos a ser instrumentos de ella…Amén.