Miercoles 19 de agosto del 2026
“No todo lo que pensamos tenemos que convertirlo en conflicto; también podemos elegir ser parte de la solución.” (anónimo)
MI REFLEXION:
Jesús nos habló de paz, de perdón, de conciliación, de escuchar, dialogar y amar. Y hoy quiero llevar este mensaje a nuestra vida cotidiana, especialmente a los grupos y comunidades donde convivimos. Hay personas que, donde llegan, llevan paz; pero también hay quienes parecen encontrar un problema en todo, una crítica para cada situación y una contradicción para cada propuesta.
No se trata de estar siempre de acuerdo. Se trata de saber expresar nuestras diferencias con respeto, responsabilidad y amor. Hoy muchas veces falta valentía para hablar de frente. Se juzga, se critica y se cuestiona, pero cuando llega el momento de asumir responsabilidades, muchos prefieren guardar silencio. Yo te pregunto: ¿Cuando llegas a un grupo o comunidad, qué llevas contigo? ¿Llevas soluciones o problemas? ¿Diálogo o confrontación? ¿Comprensión o juicio? ¿Paz o crítica?
Antes de señalar lo que hace el otro, miremos qué estamos aportando nosotros. Porque si algo no está bien, podemos decirlo; si pensamos diferente, podemos expresarlo; y si existe un problema, podemos buscar soluciones sin destruir, sin herir y sin crear más conflictos. Que nuestra presencia sea siempre una oportunidad para construir, conciliar y aportar paz. Porque ser instrumento de paz también es una hermosa manera de amar.