Miercoles 5 de agosto del 2026
“A veces, lo que tanto le pedimos a Dios no necesita que lo persigamos, necesita que lo soltemos para poder recibirlo.” (anónimo)
MI REFLEXION:
En esta vida, vivimos con tanta prisa por hacer, conseguir, resolver y ver resultados, que muchas veces olvidamos simplemente de confiar, ni siquiera vemos lo mucho que hemos hecho, sino enfocados en lo que nos falta y eso hace que nos desesperemos cuando las cosas no ocurren en el tiempo que queremos. Pensamos que, si no estamos haciendo algo, nada va a suceder.
Pero hay momentos en los que Dios nos invita a detenernos y decir: Suelto lo que no puedo controlar, Confío en que todo tiene su tiempo, y recibo con gratitud lo que llegue a mi vida. Soltar no significa rendirse, significa dejar de luchar contra lo que no depende de nosotros. Confiar es creer que, aunque hoy no vea el camino completo, Dios sí lo ve. Y recibir es abrir el corazón sin exigir que la vida ocurra exactamente como la imaginamos.
Quizás hoy no necesitas hacer más de lo que vienes haciendo o has hecho. Quizás necesitas soltar, respirar, confiar y permitir que la vida, y Dios, también hagan su parte. Porque cuando dejamos de querer controlar cada resultado, descubrimos que muchas bendiciones llegan justamente cuando aprendemos a confiar en el proceso. Hoy te invito a tomar esto como tu mantra de vida: Suelto, Confío, Recibo y agradezco. Recuerda que Dios tiene el control de todo, tu solo CONFIA.