Miercoles 15 de julio del 2026
«La paz les dejo, mi paz les doy; yo no se la doy a ustedes como la da el mundo. No se angustien ni tengan miedo.» (Juan 14:27)
MI REFLEXION:
Vivimos en tiempos donde las noticias nos preocupan, las redes sociales nos saturan de información, las dificultades cotidianas nos desgastan. Sin darnos cuenta, vamos cargando el corazón con inquietudes que poco a poco nos roban la paz. Muchas veces no son los grandes problemas los que nos agotan, sino la acumulación de pequeñas preocupaciones: lo que escuchamos, lo que vemos, lo que imaginamos y hasta aquello que aún no ha sucedido. Por eso es importante hacer una pausa y preguntarnos: ¿Qué estoy permitiendo entrar a mi mente y a mi corazón?
Así como cuidamos nuestra alimentación física, también debemos cuidar nuestra alimentación emocional y espiritual. No todo lo que escuchamos merece nuestra atención, ni todo lo que sucede a nuestro alrededor debe convertirse en una carga para nuestra alma. La paz no nace de la ausencia de problemas. La verdadera paz surge cuando aprendemos a confiar en Dios aun cuando las circunstancias no son perfectas. No importa lo que veas en las Redes, en las noticias, confiemos solo en Dios.
Quizás mañana las noticias sigan siendo las mismas, algunos problemas continúen esperando solución y ciertas situaciones no cambien de inmediato. Pero sí puede cambiar nuestra manera de enfrentarlas: con más fe, más serenidad y la certeza de que Dios sigue teniendo el control, por ejemplo, con mi tierra La Republica Dominicana. Hoy te invito a apagar por un momento el ruido exterior y escuchar la voz de Dios dentro de ti. Allí encontrarás la calma que el mundo no puede ofrecer. Confiemos, confiemos en que todo esta bajo el control de Dios, y que todo estará bien.