Lunes 1 de junio del 2026
«Porque voy a devolverte la salud, y de tus heridas te sanaré (Jeremías 30:17)
MI REFLEXION:
Hay momentos en que la enfermedad toca nuestra puerta y llena el corazón de preocupación, incertidumbre y temor. Es una reacción humana sentir tristeza cuando vemos sufrir a un ser querido o cuando nuestra propia salud se debilita.
Pero también es en esos momentos cuando somos invitados a mirar más allá del diagnóstico y recordar que Dios sigue teniendo el control, La fe no niega la realidad de la situación; la fe nos ayuda a atravesarla con esperanza, confianza y paz.
Cuando ponemos nuestras cargas en las manos del Señor, algo comienza a cambiar dentro de nosotros. La ansiedad da paso a la calma, el miedo se transforma en confianza y la esperanza vuelve a florecer. Sigamos orando, creyendo y confiando, porque Dios obra aun cuando nuestros ojos todavía no pueden verlo. Sigo confiando…..y tu?