Jueves 14 de mayo del 2026
“Mas él herido fue por nuestras rebeliones, y por su llaga fuimos nosotros curados.” (Isaías 53:5)
MI REFLEXION:
A veces el cuerpo se cansa, la mente se preocupa y el corazón siente temor ante un diagnóstico o una dolencia. Y eso no nos hace débiles en la fe, nos hace humanos. Pero aun en medio de la preocupación, hay una verdad que permanece: Dios sigue teniendo el control.
Hoy entregamos en las manos del Señor toda enfermedad, todo dolor, toda ansiedad y todo resultado médico. Creemos en el Dios que sana, que restaura, que fortalece y levanta. Que nuestra fe sea más grande que el miedo, y que nuestra confianza descanse en el nombre poderoso de Jesús.
Aun cuando no entendamos el proceso, sabemos quién camina con nosotros. Y en Su nombre, declaramos salud, paz y bienestar para ti y para mi…. Amén.