Lunes 20 de abril del 2026
“Y esta es la confianza que tenemos en Él, que, si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, Él nos oye.” (1 Juan 5:14)
MI REFLEXION:
Muchas veces trazamos metas, soñamos en grande y trabajamos con esfuerzo por alcanzar todo aquello que anhelamos. Pero hay una pregunta clave que casi nunca nos hacemos: ¿esto que deseo está alineado con la voluntad de Dios?
Pedir que algo sea conforme a la voluntad de Dios no significa renunciar a nuestros sueños, sino someterlos a Su sabiduría. Es reconocer que Él ve lo que nosotros no vemos, que entiende los tiempos, los procesos y lo que verdaderamente nos conviene, aunque a veces no lo comprendamos. Es confiar en que, si algo no se da como queremos, no es pérdida, es dirección.
Cuando alineamos nuestros deseos y anhelos con Su voluntad, dejamos de luchar contra la vida y comenzamos a caminar con propósito, en paz y con sentido. Porque lo que viene de Dios no solo llega, sino que edifica, permanece y bendice. Recuerda que “Todo es perfecto”, conforme a la voluntad del Padre.