A LOS PIES DEL MAESTRO

Martes 3 de marzo del 2026

“Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso.” (Mateo 11,28)

MI REFLEXION:

Ir a los pies del Maestro no es solo un acto físico… es una rendición del alma.
Es reconocer que mis fuerzas se agotan, pero Su amor no.   Cuando me postro en silencio ante el Santísimo, ante Jesucristo vivo y presente en ese pedazo de Pan consagrado, no voy a impresionar, ni a recitar discursos perfectos… voy a ser yo. Con mis dudas, mis miedos, mis cargas y también mis gratitudes.

A los pies del Maestro se aquieta el ruido interior.  Se ordenan los pensamientos.  Se alivian las cargas.  Allí le entrego lo que no entiendo, lo que me duele y lo que me preocupa por los míos. Y en ese intercambio silencioso, Él me devuelve paz.   Porque sí… las batallas más grandes no se ganan gritando, se ganan de rodillas.

Hoy te invito: ve, siéntate frente a Él, aunque no tengas palabras.  Su presencia basta.   Ve, contémplalo, trata de escuchar su voz.   Mira como te observa con Amor y compasión.  No mas tristezas, ve a los pies del Maestro.

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