Jueves 14 de enero del 2021
En aquel tiempo, se acerca a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas: «Si quieres, puedes limpiarme». Compadecido, extendió la mano y lo tocó diciendo: «Quiero: queda limpio». La lepra se le quitó inmediatamente y quedó limpio. (Marcos 1:40 en adelante)
MI REFLEXION:
Si hoy me extiendo te pido paciencia, es el Espíritu Santo que pone palabras en mi corazón…..este momentico de lectura es para el Señor y para ti. Dice la palabra en Marcos 2:17: “Al oírlos, Jesús les contestó: —No son los sanos los que necesitan médico, sino los enfermos. Y yo no he venido a llamar a justos, sino a pecadores” y Yo te pregunto a ti, Cuál es tu lepra? Cuál es tu ceguera? Cuál es tu enfermedad?
Quizás pueda ser una enfermedad física, un quebranto, pero peor podría ser una enfermedad espiritual, de la cual hoy voy a reflexionar. La enfermedad física esta y se ve, y Dios le da la sabiduría al médico para que nos asista, sin embargo la última palabra la tiene el Señor y en El debemos confiar. Y la enfermedad espiritual? El desamor, la infidelidad, la Ira, el Odio, El Engaño, la mentira, son tan dañinas y tan dolorosas como una herida abierta en la propia carne. Estas son peores porque lastiman e hieren al corazón y no se curan solas, necesitamos la fuerza y el Poder de Dios. Si quieres puedes sanarme Señor!!!, ese debe ser el grito de súplica en momentos como estos. Si tu estas atravesando por una situación parecida, ahí está Jesús, el que todo lo puede todo lo transforma, te levantara, te liberara de esa tristeza, de eso que quizás no tenía sentido en tu vida. Animoooo, Jesús está ahí.
Es que en medio de las debilidades nosotros los seres humanos en esos momentos nos tambaleamos, a veces sufrimos. Pero Jesús que todo lo hace perfecto, siempre nos está librando de todo aquello que no conviene en nuestras vidas y lo quita del camino. Hay que confiar en el Señor, hay que entregar nuestras vidas a Él y que sea nuestro guía. Si hoy estas en baja, grítale al Señor: Límpiame, libérame, sáname, sálvame, levantameeeee Señor!!!, y no te apartes de mí un segundo. Amennnnnn, amen.
Cierro con esta bellísima canción propicia para mi reflexión de hoy. En la hermosa voz de mi hermano Noe Reyes “Levántame”