Miercoles 18 de noviembre del 2020
No permitirá que tu pie resbale; Tu guardián no duerme. (Salmos 121:3)
MI REFLEXION:
Señor mío Padre Amado, gracias por estar en mi vida, gracias por cuidar mis entradas y mis salidas, gracias por sostenerme en medio de las pruebas. Gracias Señor por lo me das y por lo que me quitas, gracias Señor por tu compañía en mi vida, gracias por mi familia, por mis amigos, gracias.
Hoy, una vez más venimos ante ti a entregar nuestras vidas, a pedirte que sigas guiándonos, que sigas cuidándonos, alejando de nuestro lado toda acechanza del enemigo. En tus manos encomendamos todo.
Señor te pido que sigas cuidando de mi y los míos, amen. Escucha esta bella canción “Dios cuida de mi”