Jueves 28 de mayo del 2020
En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas. (Gálatas 5:22-23)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
El Espíritu Santo es la tercera persona de la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Dice la palabra que cuando el Señor subió a los cielos, nos dejó al Espíritu Santo, nos dejó el consolador. Que conseguimos con el Espíritu Santo: Amor, alegría, paz, paciencia, sabiduría, bondad, fidelidad, humildad, dominio propio, amabilidad. Esos son frutos del Espíritu Santo.
Si eso es así, entonces debemos cada día, cada paso que demos, invocar su presencia Gloriosa y pedir esos frutos, llenarnos de Él. Invocar su presencia y sentirlo es algo hermoso, sus manifestaciones son lindas. Por eso, juntos digamos: Ven Santo Espíritu de Dios y llénanos de ti, estamos abiertos a recibirte para que te manifiestes como quieras. Quiero y estoy en disposición de recibir los Dones que me quieras regalar. Ven en mi auxilio y dame Paz, sabiduría y entendimiento en estos momentos que estamos atravesando. Gracias Espíritu Santo, gracias.
Cierro con esta linda canción “Sopla fuerte”