Jueves 20 de febrero del 2020
Llegan dos hombres a la reunión litúrgica. Uno va bien vestido y hasta con anillos en los dedos; el otro es un pobre andrajoso. Veis al bien vestido y le decís: Por favor, siéntate aquí, en el puesto reservado. Al otro, en cambio: Estate ahí de pie o siéntate en el suelo. Si hacéis eso ¿no sois inconsecuentes y juzgáis con criterios malos? (Lee completo Santiago 2,1-9)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
Este pasaje bíblico siempre me ha gustado, porque resalta la humildad que debemos tener, la caridad, la compasión por los más necesitados. Recuerdo un día que fui a una Parroquia que suele transmitir las misas por televisión, y para mí fue de mucha tristeza ver, como había una señora muy bien vestida, con su estola, tope de Lino y muy bien arreglada, que quitó dos personas que estaban delante, solo porque su apariencia no era como la de ella. Luego se sentó en ese asiento, junto a otras. Claroooo, tenían que estar ahí para salir en las cámaras. Uff que mal!!!
Eso pasa en muchos lugares, sobre todo en las misas, en los grupos de oración, donde la gente lo que va es a buscar de Cristo Jesús y no a estar lujiando vestimenta y estar adelante para que lo vean. Cada vez que yo veo en una misa el letrero de Reservado, me dan ganas de quitarlo, como hizo Jesús en los mercados cuando encontró su Templo lleno de mercaderes. Es que el Templo es para todos «de manera igual». Donde está la humildad de Cristo en esos corazones? Recuerda lo que dice la palabra en Job 20:5: «la alegría de los impíos es breve, y el gozo del hipócrita por un momento»
Hoy es buen día para reflexionar como anda nuestra humildad a todos los niveles. Somos nosotros de ese grupo que le damos prioridad al que está mejor vestido y que llega en los carros más lujosos? O tratas a todos de manera igual? Recuerdo un día en mi trabajo, que yo saludaba a todos los policías del Banco y conserjes, con besos y abrazos, y una Jefa me dijo: Mira Brenda si quieres llegar lejos aquí, mejor codéate con jefes y déjate de estar de sabrosa con esa gente. Jajajaja yo solo me reí de esa bajesa. Que el Señor le ampare en su vida!!!
Termino con esta bella canción “Canto a la Humildad”