Martes 18 de febrero del 2020
Dichoso el hombre que soporta la prueba, porque, una vez aquilatado, recibirá la corona de la vida que el Señor ha prometido a los que lo aman. Cuando alguien se ve tentado, no diga que Dios lo tienta; Dios no conoce la tentación al mal y él no tienta a nadie. (Vean Santiago 1,12-18)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
En estos días nos sentamos en el banco de los que observan, analizando y viendo cuantas mentiras, cuantos oportunistas detrás de políticos, cuantos farsantes, cuanta gente de payasos hablando disparates y analizando con el estómago y no con el cerebro. Yo quisiera entender que todo esto es fruto de que “estamos jartos” de tantos panoramas falsos y ya ni sabemos cómo actuar. Esto hasta risa me da, parece un circo, y me da tanta pena con tanta gente enferma, agitadoras que solo buscan cosas viejas para ponerlas a circular y alarmar. Pensar que esos son los primeros que sufrirán, porque el mal a los demás no queda impune.
Yo digo que nosotros los dominicanos tenemos una cuota de aguante que no la tiene nadie más, y a eso le agrego, que somos a pesar de todo, un pueblo bendecido, un pueblo que se engrandece en medio de las crisis, que a la hora de la verdad es un pueblo que se une y salimos siempre en victoria. Yo digo que Dios lo sabe todo, que nada se oculta debajo del Sol, y que los que están detrás de toda esta mentira, falsedad, de este crimen organizado, la van a pagar con esa justicia divina que no se equivoca.
Oremos para no ser tentados, oremos para que haya paz, oremos para que cada uno de nosotros sepa manejar su Ego y no nos dejemos arrastrar por nuestras emociones, nuestros sentimientos de oportunismos. Adelante, tengamos ánimo y Fe, que el Señor hoy nos dice muy claro: Dichoso el hombre que soporta la prueba, porque, una vez aquilatado, recibirá la corona de la vida que el Señor ha prometido a los que lo aman.
Cierro con esta linda canción “Me dejo Amar”