Lunes 20 de enero del 2020
Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. (2 Timoteo 1:7)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
En este hermoso día que el señor nos regala una vez mas, ante todo vamos a reconocer que somos débiles, que hacemos o hemos hecho cosas no agradables a Dios en muchos momentos de nuestras vidas, y por eso pedimos que nos perdone, sobre todo con esa lengua que muchas veces se nos aloca y decimos cosas ofensivas y destructivas. Al mismo tiempo, en el silencio de la oración, pedimos la presencia amorosa, esplendorosa y sagrada del Espíritu Santo, para que venga a llenar nuestro espacio, nuestro lugar, nuestra mente y corazón de luz, Sabiduría, paz, Amor y perdón.
Vamos a preparar nuestro corazón y pedirle al Señor que convierta ese corazón de piedra en un corazón de carne. En este momento pido a mi señor que nos llene de fortaleza, de firmeza, de decisión, que eche a un lado los temores de dar el paso, porque se que hay muchos que aun no se atreven a dar el paso. Te invito a dejarte inundar por la Luz del Santo Espíritu de Dios.
Quiero cerrar con esta linda canción «Dame tus ojos»