Viernes
20 de diciembre del 2019
Jesús se inclinó hacia ella, dió una orden a la fiebre y ésta desapareció. Ella se levantó al instante y se puso a atenderlos. Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversos males se los llevaban a Jesús y él los sanaba imponiéndoles las manos a cada uno. (San Lucas 4:39-40)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
En esta linda mañana, damos gracias al Señor por la vida, porque nos permite hoy todos juntos en un solo clamor, poner en sus manos todos los casos de enfermedades, quebrantos, dolencias, dolores, síntomas, tristezas, de nosotros mismos y de nuestros familiares y amigos, todo aquello que pueda afectar de manera física o emocional nuestros cuerpos o los de algún familiar.
Señor sabemos que tú eres el mismo de Ayer, de hoy y de siempre, y así como hiciste con la suegra de Simeón, que le curaste de esa fiebre que la mantenía casi moribunda, asi como tambien ibas por las calles en aquel entonces, liberando sacando demonios, hoy queremos poner en tus manos, entregarte cada caso de enfermedad física y del alma de todos aquellos que ahora te presentamos, por ______, _______, _______. Tú los conoces a cada uno por sus nombres Señor, sabes la cura de cada mal, y por eso hoy en Fe te pedimos conforme a tu voluntad, que levantes, liberes, restablezcas todo órgano quebrantado en el nombre poderoso de tu Sangre bendita, que sana, limpia y cura.
Señor te lo pedimos por Santas llagas.Te alabamos y te bendecimos mi Señor, y desde ya te damos gracias por lo que empiezas hacer y harás, en cada uno de los que te hemos mencionado, amen, amen, amen. Cantemos, sube tus bocinas :
“Sáname Señor”
https://youtu.be/EyluEyVRrZQ
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