Viernes 1 de noviembre del 2019
Os escribo un mandamiento nuevo, porque las tinieblas van pasando y la luz verdadera ya alumbra. (1 Juan 2:8)
MI REFLEXION PERSONAL:
Somos hijos de la luz, porque nacimos de ella. Bajo ninguna circunstancia debemos dejar que la oscuridad se apodere de la luz interior que Él nos dejó. Esa capacidad de iluminar, la tienes, la tenemos, pero hay que cultivarla, con oración, espacio de silencio y sobre todo en el terreno, no permitiendo ser arrastrados por los escollos que encontramos en el camino. Por ejemplo ese engaño de estar celebrando fiestas paganas, enseñándoles a los niños estar celebrando fiestas de la oscuridad y no de la Luz, eso es un auto engaño.
No permitas que la Oscuridad ronde en tu vida, en tu hogar, en tu familia. Muchas veces no nos damos cuenta como el maligno conquista por ejemplo a nuestros jóvenes de una manera tan fácil y nosotros ni cuenta nos damos, quizas por las tantas ocupaciones del día, del trabajo. Valora tu tiempo, tu vida, a los tuyos. Deja que la Luz Divina de Dios inunde tu ser.
Espero que si en este momento estas atravesando alguna situación que no está muy clara, QUE LA LUZ DEL ESPÍRITU SANTO TAMBIÉN ACLARE TODO AQUELLO QUE ESTE CONFUSO Y OSCURO EN TI……y que Dios te guarde y te bendiga….amen. Cierro con esta linda canción «El Señor es mi Luz»