31 de octubre del 2019
«No bastará con decirme: ¡Señor!, ¡Señor!, para entrar en el Reino de los Cielos; más bien entrará el que hace la voluntad de mi Padre del Cielo.» (Mateo7 :21)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
Son muchos, muchísimos los que dicen Señor Señor!!!, sin embargo a la hora del compromiso, a la hora de que Dios necesita de esos, de su presencia, de sus manos, de sus pies, de su tiempo, prefieren darle prioridad a otras cosas, a otras actividades que entienden son más importantes. Y cuando tienen el apuro, la enfermedad, el dolor, la desesperación, claman a Dios y quiere que este le responda rápidamente.
Hay veces que se te invita a una actividad para que aprendas más de la Fe, sin embargo es tanto la apatía para estas cosas que uno queda sorprendido. Dice la palabra: “Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Así, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. (Apocalipsis 3:15-16)
Hay quienes ni saben si están fríos o están calientes. Están según sea su conveniencia, su euforia del momento. Te recuerdo que Jesús no es de Euforia, Jesús siempre está ahí para responderte cuando tú lo busques y lo llames de corazón, y le brindes tiempo de calidad. Sabemos que muchos son los llamados pero pocos los escogidos. Yo anhelo ser una escogida de Dios.
Cierro con esta linda canción “Alma Misionera”