Miercoles 9 de octubre del 2019
Porque tú, Señor, eres bueno y clemente, rico en misericordia con los que te invocan. Señor, escucha mi oración, atiende a la voz de mi súplica. (Salmo 85)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
Hoy, unidos en un solo clamor vamos a orar los unos por los otros. Tú, piensa en lo que quieres y deseas desde tu corazón, y cada uno ora, agrega en su mente todo lo que quiera.
Señor, te presento a cada uno de los que ahora lee este mensaje. Mira su corazón, sus sentimientos, sus deseos, sus situaciones. Sana donde haya dolencia, libera donde haya atadura, da paz donde exista intranquilidad y temor. Señor tu eres el mismo de ayer, de hoy y de siempre, eres quien tienes todo el poder y la Gloria. Es por eso mi Señor, que venimos ante ti con un corazón agradecido, en espera que una vez más tu escuches nuestras suplicas, atiendas nuestras peticiones.
Señor, si hay algo de esto que te pedimos, por favor quítalo de nuestra mente y corazón, y haznos ver lo que verdaderamente más conviene. Nosotros nos abandonamos a ti y confiamos en ti. amen.
Termino con esta linda canción, cantemos todos “Alaba a Dios”