Viernes 23 de agosto del 2019
Que mantiene su fidelidad perpetuamente, que hace justicia a los oprimidos, que da pan a los hambrientos. El Señor liberta a los cautivos. El Señor abre los ojos al ciego, el Señor endereza a los que ya se doblan, el Señor ama a los justos. El Señor guarda a los peregrinos. (Vean el Salmo 145)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
Dice una canción: el sana los enfermos, echa fuera demonios, calma los vientos y la tempestad. Y yo le alabare, yo le alabare, yo le alabare con todo el corazón.
Es que ante el gran Amor misericordioso del Señor, con lo menos que puedo pagarle es con mi alabanza, reconociendo su Señorío, su poder. El Señor es bueno, su misericordia es eterna. Cuando más oscura se vea la noche, ahí viene el Señor y nos da la luz que necesitamos. Es cuestión de no desesperarse y confiar en la misericordia de Dios. Aprender a ver las cosas con ojos de Fe y Esperanza.
Que el Señor hoy nos bendiga, abra los caminos en nuestras vidas, nuestros proyectos. Nos llene de su Gracia y de su Amor. Amen. Cierro con esta canción “Y vino la mañana”