Miercoles 22 de mayo del 2019
El Señor mismo marchará al frente de ti y estará contigo; nunca te dejará ni te abandonará. No temas ni te desanimes. (Deuteronomio 31:8)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
Hoy, en esta mañana, en este nuevo día, te doy gracias Señor por la vida, por esta nueva oportunidad que me brindas de ver un nuevo amanecer. Gracias Señor por las pruebas en el camino, que me hacen medir mi Fe y mi resistencia. Gracias Señor por todo lo que tu permites que suceda en mi vida, con la certeza de que para todo mi Dios tu tienes un firme propósito.
Muchas veces los propósitos de Dios no lo entendemos, inclusive se nos hacen difíciles verlos. Nosotros en la vida debemos aprender a caminar confiados, saber que cada paso, cada cosa que suceda a nuestro alrededor, es conforme a la voluntad del Padre Dios, y estar conscientes y seguros de que todo obra para bien en la vida. Saber que no se mueve un pelo de nuestra cabeza sin que sea la voluntad de Dios.
Hoy, en un profunda convicción de que Dios es el dueño del principio y el fin, de que es nuestro creador, de que es nuestro guía, sostén, hoy queremos una vez más poner en tus manos Señor nuestras vidas por completo, seguir dejando en tus manos el control de todo. Caminar siempre con la certeza de que “El Señor mismo marchará al frente de ti y estará contigo; nunca te dejará ni te abandonará”
Gracias mi Señor por tu compañía, gracias por estar ahí siempre a mi lado. Te alabamos y te bendecimos y te damos gracias. Gracias Señor por todo en mi vida, gracias por regalarme la seguridad de que todo “OBRA PARA BIEN”