Viernes 3 de mayo del 2019
Y Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. (Lucas 23:46)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
Hoy oremos, cada uno con sus situaciones, con sus preocupaciones. Adapta, agrega todo lo que desees en esta oración, y decimos: Señor, dueño del principio y el fin, creador del universo, hoy venimos ante ti una vez más, a poner en tus manos nuestras vidas.
Señor, ante todo te pedimos perdón por todas esas cosas que pensamos, hacemos y que no las consultamos contigo Señor, y actuamos sin esperar tu respuesta. Perdónanos Señor cuando a veces somos tan débiles, tan incrédulos, perdemos la paciencia tan fácil, y permitimos que a nosotros lleguen tristezas, agobios, ansiedades, etc.
Señor mío Padre amado “En tus manos encomiendo mi espíritu”, tal como lo dijiste tu en la Cruz del calvario. Yo también mi Señor quiero encomendarme a ti, que tu guíes mis pensamientos, mis inquietudes, que tu seas mi Señor el que tome el control absoluto de todo lo mío, y que todo suceda conforme a tu voluntad. Amen.
Cierro con esta canción “En tus manos encomiendo mi Espíritu”