Miercoles 24 de abril del 2019
Dos de los discípulos de Jesús, iban conversando entre ellos de todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo. (Vean Lucas 24: 13-16)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
Cuantos de nosotros viven el día a día, hacen todo lo que tienen que hacer, sacan tiempo para escuchar babosadas en la radio, televisión y no son capaces de detenerse a escuchar el evangelio por ejemplo o a leerlo?, porque no tienen tiempo. De igual forma vamos por la calle y se nos acerca un indigente y ni siquiera lo miramos. Sabías que Jesús se te presenta día a día de muchas formas?
Nosotros sin darnos cuenta vivimos rechazándolo, y ponemos como prioridades otras cosas del mundo. Sin embargo cuando llega el golpe, la prueba, la enfermedad, la hambruna, queremos suplicar a Dios con gritos y casi exigimos una respuesta rápida por parte de Él.
Saben que es lo que sucede? Que no reconocemos a Jesús en nuestras vidas, no le damos el lugar que Él se merece. Nuestro tiempo, nuestras prioridades son para otras cosas. Pidamos hoy al Santo Espíritu de Dios que nos ilumine cada vez que Jesús se nos presente de frente y no lo veamos, no lo reconozcamos. Señor necesito reconocerte siempre, en todo momento. Amen.
Cierro con esta canción dedicada a toda mi Hermandad de Emaús “Por el camino de Emaús”