Martes 15 de enero del 2019
Jesús lo increpó: ¡Cállate y sal de él!. El espíritu inmundo lo retorció violentamente y, dando un grito muy fuerte, salió de él. Todos se preguntaron estupefactos. (Ver Lucas 1, del 21 en adelante)
MI REFLEXIÓN PERSONAL
Nunca voy a olvidar, que un día en una reunión de una comunidad a la cual yo pertenecía, a catequista del grupo nos explicaba, que cada uno de nosotros tiene el poder de poder liberar, echar fuera demonios, sanar, todo en el nombre de Jesús. Claro está, para llegar a estos niveles hay que ser una persona muy espiritual, estar muy metida de lleno en lo que es la oración, y sobre todo llevar una vida encaminada y bajo la Gracia del Espíritu Santo.
Tener Fe y dar un paso en el nombre de Jesús, es suficiente. No somos nosotros que hacemos el milagro, eso lo hace el Señor, nosotros simplemente somos instrumentos manejados al antojo de Jesús. Por eso cuando yo voy hacer algo, con una Fe ciega lo hago en el nombre de Jesús. Inclusive cuando voy a tomar un decisión, cuando voy a realizar una acción equis, lo he hecho y lo he dicho “En el nombre de Jesús” Hacerlo así me da paz, me da seguridad, me da valentía y fuerzas.
Hoy, en esta hermosa mañana vamos una vez más a poner en las manos del Señor todas nuestras vidas, y que conforme a su Santa Voluntad, las cosas ocurran, sucedan. Que todo eso que tú tienes en tu mente y corazón sea o se realice “En el nombre poderoso de Jesús”
Cierro con esta linda canción “En el nombre de Jesús”