Jueves 3 de mayo del 2018
El cielo proclama la gloria de Dios, el firmamento pregona la obra de sus manos: el día al día le pasa el mensaje, la noche a la noche se lo susurra. (Ver Salmo 18)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
Solo basta con tener nuestros ojos abiertos y ver las grandezas del Señor a nuestro alrededor. Seriamos injustos si no quisiéramos reconocer que todo absolutamente todo ha sido creado por Dios. Miras hacia arriba y ves ese cielo hermoso color azul adornado a veces con estrellas que alumbran el firmamento, y de día los rayos del Sol que dan el nacimiento al día, mientras la noche descansa. Si miramos a los horizontes y vemos el firmamento, que no tiene fin, sencillamente pensamos “que son obras del Señor”
Y nosotros, cada uno con un físico diferente, un corazón distinto, culturas diversas, sentimientos distintos, todos creados a semejanza de Dios? Todos somos parte de la gran obra de Dios, un Dios que es bueno, amoroso, misericordioso, capaz de perdonarnos cuando caemos y nos equivocamos. Es que no hay razón para no ir a los brazos del Señor, porque siempre está ahí esperando que tomemos la decisión de ir con El, caminar con El, para darnos Vida y vida en abundancia.
Hoy, en esta linda mañana, demos gracias a Dios por todo en nuestras vidas, lo que tenemos, lo que no tenemos, por lo bueno y lo no tan bueno, esto último nos sirve para rectificar acciones y ver en que hemos fallado, analizar porque tal cosa no salió como esperábamos. Las pruebas o situaciones son oportunidades de mejora, de fortalecernos en la Fe. Pensar así, tener esa actitud, es de todo aquel que tiene a un Jesús Vivo en su corazón. Atrévete a sentirlo, se tú también un ente de Fe ciega y ferviente.
Termino con esta linda canción que en el tiempo que la conocí, la escuche y la llegue a cantar, toco mi corazón, fue esa chisma de Amor para empezar mi enamoramiento con mi Jesús Resucitado “Porque tú eres Grande” de mis hermanos del ministerio Jesús Resucitado de la Casa de la Anunciación