Jueves 12 de abril del 2018
Bendigo al Señor en todo momento, su alabanza está siempre en mi boca. Gustad y ved qué bueno es el Señor, dichoso el que se acoge a él. (Ver Salmo 33)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
Los días podrían ser grises, las pruebas a mí alrededor, las dudas acechándome, y nada de esto podría apagar esa Luz en mí, que me hace siempre abrir la boca y mi corazón para alabar y bendecir el nombre del Señor. Creo firmemente que mi Dios es fiel, y por tanto no importa lo que pase, siempre está ahí dándome muestras de su presencia y su gran Amor y misericordia.
Hay personas que solo buscan, alaban y se acuerdan de que Dios existe, cuando están bien, cuando reciben la bendición, la alegría, el gozo. Sin embargo cuando usted aprende a mantener su enfoque en Jesús a pesar de, ya usted ha alcanzado el nivel de Fe que muchos otros desearían tener y no lo tienen, y cuando estas a ese nivel eres capaz de alabar, bendecir, cantar y mantener la calma. Debemos alabar en medio de la tormenta, de la preocupación, del dolor, de la tristeza, sabiendo que nuestro Dios está a nuestro lado cada segundo de nuestras vidas sin apartarse un solo segundo.
Por qué te afliges, porque dudas, porque te desesperas, si Dios está ahí? Que no tienes trabajo, que no tienes dinero, que tienes una enfermedad, que tienes tristeza por algún problema en tu relación de pareja o matrimonio, o en tus estudios? No te desesperes, busca del Señor, abandónate en El, confía y espera. Esto es cuestión de confiar ciegamente y esperar que El haga en nuestras vidas en su tiempo y su momento. Dios no se muda, está ahí a nuestro lado siempre. Te lo digo cantando “Tú estás aquí”
Señor Jesús, vengo a encontrarme contigo al inicio del día, para escuchar lo que quieres de mí. Enséñame a creerte y a seguirte para experimentar tu Palabra que salva.
Haz que este momento se convierta en un verdadero encuentro que me anime a hacer lo que debo hacer, andar hacia donde Tú me llamas y así, logre cumplir tu voluntad. Amén!!!
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