Martes 7 de abril del 2026
«Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.» (Biblia, Mateo 5:9)
MI REFLEXION:
Oremos: Señor, Dios de amor y misericordia, hoy elevamos un clamor por la paz del mundo. Mira a tantas naciones heridas, a tantas familias rotas, a tantas vidas inocentes que hoy sufren las consecuencias de la guerra.
Padre, toca el corazón de los gobernantes, de aquellos que tienen el poder de decidir entre la vida y la destrucción. Dales sabiduría, pero, sobre todo, sensibilidad. Que una luz divina irrumpa en sus pensamientos y ablande todo orgullo, toda ambición, todo ego. Donde hay odio, siembra amor,
Donde hay guerra, establece tu paz, Donde hay dolor, derrama consuelo.
Señor, que la humanidad despierte, que recordemos que somos hermanos, y que ninguna causa justifica perder la vida ni destruir al otro. Hoy te pedimos que la paz no sea un deseo lejano, sino una realidad urgente. Que la paz comience en cada corazón, y se extienda al mundo entero…amen.