Viernes 3 de abril del 2026
“Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.” (Evangelio de Lucas)
MI REFLEXION:
Hoy no es un día cualquiera, es un día para detener el ruido del mundo y escuchar el amor más grande jamás demostrado. En este Viernes Santo, no corras, contempla. No hables tanto, siente. Haz una introspección a lo profundo y mira eso que no está funcionando, solo en silencio. Hay una voz que siempre nos habla. Y no te distraigas, agradece.
Porque en la cruz, Jesús no solo murió, nos enseñó cuánto valemos. Que hoy tu corazón se incline en humildad, en gratitud y en amor. Y aléjate del ruido, de todo lo que te pueda quitar tu paz.