Miercoles 11 de febrero del 2026
“Encomienda tu camino al Señor, confía en Él, y Él actuará.” (Salmo 36)
MI REFLEXION:
Encomendar nuestro camino al Señor no es solo orar y esperar; es soltar el control, entregar los miedos, los planes, las dudas y hasta aquello que no entendemos. Es decirle a Dios: “Aquí está mi vida, haz Tú lo que yo no puedo hacer.” Hazme entender aquello que yo no entiendo. Muchas veces queremos confiar, pero sin soltar… y ahí es donde nos cansamos, nos frustramos y perdemos la paz.
Este salmo nos recuerda una verdad poderosa: cuando confiamos de verdad, Dios actúa. No siempre como queremos, ni cuando queremos, pero sí como lo necesitamos. Confiar es descansar en la certeza de que Dios ve lo que nosotros no vemos, conoce los caminos ocultos y trabaja aun cuando creemos que todo está detenido.
En nuestra vida diaria, en la familia, en el trabajo, en las decisiones difíciles, en los procesos que duelen, este mensaje es un ancla. No estás sola cargando todo. No tienes que resolverlo todo hoy. Dios no te pide perfección, te pide confianza. Y cuando confías, Él se mueve, abre puertas, sana corazones y acomoda lo que parecía imposible. Encomendar es un acto de fe… y confiar es un acto de amor. Lo demás, déjaselo a Dios. El siempre cumple…..amen