Viernes 6 de febrero del 2026
“El Señor te bendiga y te guarde; el Señor haga resplandecer su rostro sobre ti.” (Números 6:24-26)
MI REFLEXION:
Hay una paz especial que nace cuando sabemos que estamos protegidos. Protegidos por Dios Padre, que nos cubre aun cuando no lo notamos. Protegidos como una mascota que duerme tranquila cerca de quien ama, porque sabe que allí nada malo puede pasarle. Protegidos cuando estamos junto a la persona que amamos, cuando los hijos descansan bajo el cuidado de sus padres, cuando un candado cerrado nos recuerda que hay un lugar seguro al que siempre podemos volver: nuestro hogar.
La protección no siempre se ve, pero se siente. Es presencia, es cuidado, es amor que envuelve.
Es Dios diciendo en silencio: “Aquí estás a salvo.” Porque aun cuando no lo vemos ni lo entendemos todo, siempre estamos protegidos por nuestro Dios. Su cuidado nos envuelve de día y de noche, en los momentos tranquilos y en las tormentas. Nada escapa a su mirada, nada se sale de Sus manos. Descansar en esa verdad nos da paz, nos fortalece el corazón y nos recuerda que, pase lo que pase, nunca estamos solos ni desamparados, Dios conmigo y contigo.
Si Dios esta conmigo, quien contra mi?