Miercoles 21 de enero del 2026
“María guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.” (Lucas 2,19)
MI REFLEXION:
Hoy los dominicanos celebramos con amor y gratitud el día de la Virgen de la Altagracia, nuestra madre espiritual, protectora del pueblo y símbolo de fe que ha acompañado nuestra historia desde sus inicios. Para nosotros, los católicos —con el debido respeto a nuestros hermanos cristianos evangélicos—, la Virgen de la Altagracia es María, la madre de Jesús, la mujer que dijo sí a Dios aun sin entenderlo todo, confiando plenamente en Su voluntad. En su mirada serena encontramos consuelo, en su silencio aprendemos a confiar, y en su maternidad sentimos abrigo.
Ella representa la esperanza en medio de la dificultad, la fe que no se rinde y el amor de una madre que intercede, acompaña y sostiene a su pueblo. Bajo su manto nos sentimos protegidos como nación, como familias y como hijos. Pon hoy en sus manos, en oraciones a ella, todas tus situaciones.
Que hoy, al mirarla, renovemos nuestra fe, nuestra confianza en Dios y nuestra capacidad de amar. Que como Madre nuestra sea quien nos abrace, nos consuele, nos Ame, nos acompañe siempre, sobre todo para aquellos que ya no tenemos físicamente a nuestra madre viva. Sea la Virgencita nuestra Madre espiritual. Que la Virgen de la Altagracia siga cuidando y guiando a la República Dominicana.