Viernes 9 de enero del 2026
“Si Dios nos amó de esta manera, también nosotros debemos amarnos unos a otros.
A Dios nadie lo ha visto jamás; pero si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros.” (1 Juan 4:11–12)
MI REFLEXION:
Hoy quiero reflexionar sobre algo que muchos hemos vivido: dar amor, buen trato, empatía y tolerancia… y recibir a cambio indiferencia, maltrato, ira u odio. Siempre he dicho, y lo sigo sosteniendo, que cuando actuamos desde el amor, la respuesta del otro no define quiénes somos. Yo cumplo con lo que mi Dios me enseña en su Palabra: amarnos los unos a los otros. Cada quien tiene su propio lenguaje del Amor.
Sé que no es fácil dar sin recibir. Duele ofrecer luz y encontrar oscuridad. Pero nadie debería permitir que la frialdad ajena cambie su esencia noble y amorosa. Amar no nos hace débiles; nos hace coherentes con lo que creemos y con lo que somos.
Hoy te invito a mirarte y preguntarte: ¿cómo estás caminando por la vida?, ¿desde el rencor o desde el amor? Que el amor de Dios reine en tu corazón. Y recuerda: para amar a los demás de verdad, primero necesitas amarte a ti mismo.
Te dejo esta hermosa canción “Supe que me amabas”