CUANDO EL MIEDO LLEGA, DIOS NO SE VA

Jueves 11 de diciembre del 2025

YO, el Señor, tu Dios, te tomo por la diestra y te digo: «No temas, yo mismo te auxilio».  No temas, gusanillo de Jacob, oruga de Israel “ (Isaías 41:13–14)

MI REFLEXION:

Hoy quiero apoyarme en la lectura del día.  Hay momentos en la vida en los que el alma se siente cansada.  Llegan las tribulaciones, las enfermedades que nos quitan la paz, las rupturas de matrimonios de muchos años que parten el corazón, los conflictos dentro de la familia, y las pérdidas de seres queridos que dejan silencios difíciles de llenar.  En esos instantes, el temor toca a la puerta, las dudas nos inquietan y la incertidumbre nubla nuestro camino.

Pero aun en medio de todo eso, Dios permanece.  No se aleja cuando lloramos, no se esconde cuando enfermamos, no nos suelta cuando la fe tiembla.  Al contrario, nos toma de la mano y nos susurra al corazón: “No temas, Yo te auxilio”.   Su presencia es esa fuerza invisible que nos sostiene cuando ya no tenemos fuerzas, esa paz que llega aun cuando las respuestas no aparecen.

Dios camina con nosotros en el dolor, nos abraza en la pérdida, nos levanta en la caída y nos da esperanza cuando el mañana parece incierto. Tal vez no quite de inmediato la prueba, pero sí nos da la fortaleza para atravesarla. Porque cuando Dios está, nunca estamos solos, aunque el camino duela.

Te invito a escuchar esta bella canción “No estamos solos”

Deja un comentario