Martes 15 de octubre del 2025
“Pueblo de Dios, confía en él, abre tu corazón en su presencia, pues Dios es nuestro refugio.” (Salmo 62-9)
MI REFLEXION:
A veces la vida nos pone frente a caminos que no entendemos, momentos donde el alma se siente cansada y el corazón, confundido. En esos días, el ruido del mundo parece más fuerte que la voz de la fe. Pero este salmo nos recuerda algo esencial: no estamos solos, nunca. Pueblo de Dios, confía en Él…”
Confiar no es solo esperar un milagro, es descansar en el amor de quien nunca falla. Es soltar el control, dejar de pelear con lo que no podemos cambiar y creer que, aunque no veamos el final del camino, Dios ya está allí esperándonos con los brazos abiertos.
“Abre tu corazón en su presencia…” A Dios no hay que hablarle con palabras perfectas; basta con abrir el alma, con sinceridad y ternura. Contarle nuestras tristezas, nuestros miedos, nuestras ilusiones. Él entiende hasta los silencios. Dios es nuestro refugio… Cuando todo se derrumba, cuando los amigos se alejan o la vida pesa, Él sigue siendo ese refugio firme donde podemos descansar sin miedo. No hay tormenta que su amor no pueda calmar ni lágrima que su consuelo no pueda sanar.
A ti te digo, confía….