Jueves 16 de septiembre del 2021
“ La certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve?» (Hebreos 11.1)
MI REFLEXION:
A veces somos víctimas de problemas que nunca están ajenos a nuestra cotidianidad, problemas económicos, problemas familiares, de salud, desamor, o diversas situaciones que son parte de nuestro vivir. En el transcurso de la vida existen cosas que generan, preocupación, amargura y ansiedad, y a su vez mucho desanimo.
Caemos en un pensar que no deja conciliar el sueño, hablas, planificas y diseñas soluciones tentativas, haciendo más grande el problema y más débil tu carácter y fe en Dios. Ahora bien, el opositor y enemigo acérrimo de Dios es precisamente eso lo que busca, que pensemos todo el tiempo en nuestro problema, nos preocupemos, hablemos y razonemos en torno a la búsqueda de soluciones a la tribulación para desesperarnos y llevarnos al fracaso.
Contrario a Dios, que desea que pasemos más tiempo con él, orando, alabándole, consultándolo, pensando en él y en su palabra que nos da paz y tranquilidad. Por eso te invito a que descanses en él, le entregues todo a él, que le ore, que le dediques un tiempito a Dios a solas y le cuentes todo lo que te pasa, y el hará su obra, en su tiempo y su momento, no en el tuyo. Amen.
Cierro con esta canción “En ti confiare”