Miercoles 1 de septiembre del 2021
«Por eso, no más mentiras; que todos digan la verdad a su prójimo, ya que todos somos parte del mismo cuerpo» (Efesios 4,25)
MI REFLEXIÓN:
En Nuestras vidas, conoces tu alguna persona que vive de las mentiras? Vive inventando y tienen un potencial para justificar sus propias mentiras. Yo de manera particular aborrezco la mentira, es una de las cualidades de las personas que no tolero. Siempre he dicho y mantengo, que prefiero enterrarme y hablar la verdad, porque por la verdad murió Cristo Jesús. En mi vida he sabido perder cosas por mantener la verdad. El que es honesto y habla la verdad, duerme en paz.
Hoy en dia las mentiras andan matando a la familia, a las relaciones de pareja, a las amistades etc. Hay personas que viven de las mentiras, por ejemplo, el hombre sobre todo que dice que está mal con su esposa, que se está divorciando, y en verdad lo ves tu que vive en su hogar, con su mujer y sus hijos, y tú te preguntas: Y por qué decir que están mal? Lo mismo pasa con mujeres que dicen están mal, y sin embargo duermen todos los días con el esposo y dicen en la calle que se están divorciando, que son infelices. Igualmente los hijos haciendo cosas y le mienten a sus padres. Creen ustedes que esto está bien ante los ojos de Dios? Respóndete tú mismo(a). O estas o no estás.
Siempre debemos hablar la verdad, ser claros, honestos y sobre todo responsables de lo que decimos. No estemos inventando cosas ante los demás, no estemos aparentando lo que realmente no somos y no es, no estemos jugando con el corazón y los sentimientos del otro. Vamos a ser auténticos, vamos a ser reales, honestos con nosotros mismos y con Dios. Si no puedes solo(a), entonces ora y pídeselo a Dios que te ayude. Amen.
Cierro con esta reflexión hablada “Señor ayúdame a decir la verdad”