Viernes 23 de julio del 2021
Bendigo al Señor en todo momento, su alabanza está siempre en mi boca; mi alma se gloría en el Señor: que los humildes lo escuchen y se alegren. Proclamad conmigo la grandeza del Señor, ensalcemos juntos su nombre. Yo consulté al Señor, y me respondió, me libró de todas mis ansias. (Salmo 33)
MI REFLEXION:
Que bellos son los salmos que enaltecen el Señorío de Dios. Nuestros labios, nuestras mentes y corazones, no deben de vacilar en hablar y contarles a los demás sobre las grandezas del Señor. Yo he aprendido a alabarlo en todo momento, en los tiempos buenos y en los difíciles. He aprendido que cuando algo me sucede, digo: Gloria a Dios!!! Porque tengo la certeza de que todo lo hace bien, todo lo que Dios permite que suceda es incuestionable y es con un propósito perfecto.
Hoy te invito a que juntos alabemos sus grandezas. Hay gente que solos no lo hacen por falta de deseo, de tiempo, de motivación. Alabémosle: Señor Jesús, tú eres el mismo de ayer, de hoy y de siempre, ese Jesús lleno de Amor y compasión que recibía a la gente y les sanaba y liberaba en aquellos tiempos, dice la palabra. Hoy mi buen Jesús queremos alabarte, bendecirte y Glorificarte; reconocerte que tú eres el mismo de siempre, que tú eres nuestro guía, nuestro refugio y nuestro sostén. Reconocemos que sin ti mi Jesús, no somos nada.
Que más decirte mi Señor que tú no sepas, pues mi corazón, mi vida, mi mirada está puesta en ti, eres mi brújula que me guía donde quiero ir. Jesús amigo, eres el que me acompaña cuando más sol@ me siento y sé que con tu Amor basta, eres tú el que me haces sentir segur@ cuando el temor me acecha. Gracias mi Señor, gracias. Hoy como siempre, ponemos en tus manos todas nuestras vidas por completo, y solo te decimos: Síguenos guiando mi Dios y no nos sueltes, sananos, libéranos, fortalécenos… Amen.
Quiero cerrar con esta linda canción que nos contagia con las alabanzas y adoración de estos jóvenes “Abre los cielos”