Lunes 21 de diciembre del 2020
Les suplico, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que todos vivan en armonía y que no haya divisiones entre ustedes, sino que se mantengan unidos en un mismo pensar y en un mismo propósito. (1 Corintios 1:10)
MI REFLEXION:
Estamos finalizando el año 2020, que bastante complicado ha sido, y para estos últimos días se hace propicia la ocasión para que cada uno de nosotros reflexionemos, ver que hemos hecho, que debemos mejorar y que debemos erradicar de nuestras vidas. Esto con miras a que el inicio del nuevo año nos traiga cosas muchos mejores.
Lo primero es, que dejemos el egoísmo a un lado, eso de estar pensando en uno nada más, saber que debemos cuidar, amar, respetar, proteger los seres amados que tenemos cerca, sacar ese tiempo para ellos. Enfocarnos al Amor y no a la división, a desbaratar lo que tanto quizás ha costado construir, por ejemplo en el caso de los matrimonios, echar a un lado el desenfoque y mirar más a tu pareja, amarla, apoyarla, cuidarla. Los Padres, saquen ese tiempo para sus hijos, pregúntenle cómo andan, como se sienten, como van en sus vidas, eso les hace mucha falta. De igual forma con nuestros hermanos de sangre, llamarlos, saber de sus vidas. Y nuestros Padres, los que están vivos? Cuidarlos, honrarlos, llamarlos, ellos necesitan muchas veces hablar con sus hijos, sentir ese Amor y protección. NO DEJEMOS ESTO PARA DESPUES, quizás se nos hace tarde.
No posterguemos tanto las decisiones, tomemos acciones concretas de transformación en nuestras vidas, dejemos de perder el tiempo en pendejadas de Redes Sociales que lo único que nos hacen es desenfocarnos, vamos a vivir el aquí y el ahora vivencial, disfrutando cada momento con tus seres amados. Es un hecho que cuando físicamente no lo tenemos, empezamos a extrañar esos momentos de querer compartir. Eso es hoy, no mañana.
Cierro con esta bella canción “Es tiempo de cambiar”