AYUDAR A LOS DEMAS

Miercoles 20 de octubre del 2020

Servid de buena voluntad.  (Efesios 6:7)

MI REFLEXION:

Cuando cada día me piden oración, me solicitan que ore, que interceda por otros, por alguien en particular, eso es para mí un granito de arena para prestar una ayuda, y más cuando lo hacemos en el nombre de Jesús.   Cuando un vecino tuyo te pide un favor, un amigo, un hermano, un familiar, eso es ayudar, no tanto a veces en lo económico sino espiritual o emocional, porque muchas veces es más la necesidad de una palabra de ánimo, de aliento que una ayuda material.  

Siempre debemos estar prestos a ayudar al necesitado, porque tú no sabes cuando tú vas a necesitar que otros un día oren por ti, intercedan por ti, hagan algo por ti.    Para esto solo tenemos que tener un corazón abierto al Amor de Dios, tener un corazón agradecido,  no siempre ver en los ojos del otro,  la palabra dinero.  Realmente pedir ayuda es muy difícil, sin embargo a muchos le resulta mucho más difícil ayudar que pedir.   Dice Madre Teresa de Calcuta “Da hasta que te duela”

Que el señor devuelva en grandes bendiciones para ti y los tuyos, el bien que puedas hacer por los demás o por alguien en un momento determinado, sin ver el fondo del favor que puedas hacer sino de la mano amiga o hermana que puedas dar, quizás regalar una sonrisa o una tranquilidad a alguien.   Y recuerda, cada vez que puedas, ora por los demás, intercede por otros, dedica unos minutos a pedirle a ese Dios todo poderoso por esas personas que tanto necesitan de tu oración.  Muchas veces una oración hace grandes milagros.  Y no esperes que te agradezcan, de eso se encarga DIOS.

Cierro con esta linda canción “Señor quiero Caminar” 

Deja un comentario