SER TESTIGOS

Jueves 17 de septiembre del 2020

«Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis TESTIGOS en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra.» (Hechos 1:8

MI REFLEXION:

Ser testigo de Jesús es mucho más que haber oído el nombre de Jesús, incluso es mucho más que haber asistido alguna vez a una iglesia adonde se predique el nombre de Jesús o haber vivido un Retiro de conversión.  Ser testigo de Jesús no es crear un nuevo mensaje o nuevas experiencias.  Ser testigo de Jesús es conocerle para luego dar testimonio de Él al mundo, lo cual solo puede lograrse con la ayuda del Consolador, el Espíritu Santo.

Hablar de Jesús no es nada difícil, pues con el solo hecho de reconocer que es nuestro Maestro hijo del Dios Padre dueño de la creación, y sabiendo que nuestro Jesús es nuestro guía, ese que ha sabido convertir nuestros lamentos en baile, ese que ha sido capaz de curar heridas físicas y del alma, ese que ha transformado nuestras vidas, es suficiente para testificar que Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida.

Hablarle a los demás de sus grandezas, de su Amor, de su Poder es fácil.   Solo dispón tu corazón a sentir y compartir ese gozo con los demás, con los que te rodean.  No te quedes callado, cuéntale a otros Cuan grande es su Amor.   Seamos testigos de Jesús en nuestro caminar por esta vida. Cierro con esta linda canción “Cuan bello es el Señor”

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