Lunes 25 de mayo 2020
“Señor, tú me sondeas y me conoces; me conoces cuando me siento o me levanto, de lejos penetras mis pensamientos; distingues mi camino y mi descanso, todas mis sendas te son familiares” (Salmo 138:1-3)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
Cuando estamos pasando por momentos que son difíciles, que nos quitan la paz, esas situaciones que uno mismo se pregunta: Y es que yo no voy a poder con eso? Es en ese momento donde tenemos necesariamente que abandonarnos en la palabra, creer en ella.
Los Salmos siempre resultan ser muy alentadores, y para cada situación existe una respuesta a través de los salmos. Hoy en el 138, el Señor nos habla claro, y en esos momentos de preocupaciones, desesperaciones nos apoyamos en lo que el Señor nos dice: “tú me sondeas y me conoces; me conoces cuando me siento o me levanto”, es decir que aunque sintamos que ya tenemos la soga al cuello y nos sentimos algo desesperados, angustiados, descansemos en el Señor, pues Él nos conoce muy bien, sabe todo lo que nos pasa, y sabe la cura de nuestras males.
Hoy entrégale al Señor todas tus cargas y en Fe, espera, confía, que El hará, pues nadie más nos conoce mejor que nuestro Señor.
“Tú me conoces” https://youtu.be/S2wjNjV3QHo
